
La “economía gig” cada vez abarca mayor terreno en el actual mundo profesional pero, ¿en qué consiste?

Los empleos temporales, minijobs, ó “gigs” suponen un reto en los esquemas laborales actuales, que acostumbran tener físicamente a sus empleados en un horario de 8 a 5; por lo que son muchas las opiniones que se desatan con estas nuevas propuestas, que atienden audazmente al rápido desarrollo tecnológico al que se enfrentan.
Tecnología y flexibilidad
La economía gig está basada en la tecnología. Empleos y servicios especializados que atienden a necesidades específicas de quien lo requiere: modelos de negocio en línea, con oficinas virtuales conectadas permanentemente con sus socios, empleados, y clientes.
Al no tener que ubicarse físicamente en algún sitio, los clientes pueden contactar a través de diversos canales a la compañía para solicitar un servicio, labor de post-venta, o simple información.
Además, en cuanto a cultura organizacional también tiene su incursión: no hay clientes sino socios, lo que encanta al joven de hoy, que creció con la convicción de cambiar al mundo. Los colaboradores de la marca pueden o no ser exclusivos de la misma, son más consultores y menos empleados, tienen más control sobre su tiempo y por lo tanto, de sus ganancias.
En cuanto a éstas, no solo está beneficiado quien colabora, sino que, al no tener un pago fijo que realizar, quien solicita el servicio se ahorra múltiples gastos en horas hombre y otros conceptos, al pagar sólo por el proyecto que necesita.
Aunque, en ese sentido, quien colabora se ve obligado a llevar sus finanzas de manera distinta, con ingresos invariables, con el pago de sus propios impuestos, seguro médico, equipo y servicios como internet y luz, sin prestaciones existentes, contrato, etc; razón por la que deben cobrar de manera estratégica, lo que puede parecer una desventaja para la compañía que solicita el servicio, al ver que por poco tiempo ó proyecto, se cobra una suma que no parece “justificada”.
Qué lo motiva
Pero, ¿porqué abandonar las ventajas de un trabajo estable, un sueldo fijo, y prestaciones que no se encuentran en el mundo del freelancer ó el trabajo gig?
Hay que decirlo, muchas son las posibles razones, pero me concentraré en la que considero más importante: en México, las “pagadoras” son una realidad y juegan un papel importantísimo en el cuadro. Las empresas de “outsourcing” no son ningún secreto para el empleado, éste sabe perfecto la consecuencia y la razón del sistema que abarca el tema laboral desde hace casi diez años. (Para leer un poco sobre su historia, da click aquí)
Las pagadoras disminuyen el gasto de nómina para las empresas a costa del empleado, es decir, realizan el trámite fiscal necesario para que la empresa declare lo mínimo ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) con la justificación de que “solo así” se puede pagar “tal” cantidad por el puesto. En consecuencia, el empleado gana la cantidad prometida a costa de no cotizar acorde a sus percepciones, no tiene otra opción.

¿Porque lo menciono? Porque nadie lo hace. Uno de los mayores beneficios que anteriormente se tenía como empleado era el de cotizar ante distintas dependencias, obtener utilidades, con miras a adquirir créditos o alguna propiedad. Hoy como empleado de una pagadora no puedes soñar con tener una casa en consonancia a tus ingresos, y mucho menos en poco tiempo, dejando muy limitados los beneficios de tener sólo las prestaciones “de ley”.
¿Qué beneficios quedan? el descuento en tal o cual negocio que nunca utilizarás, el seguro con tantas condiciones que no podrás usar… ¿a cambio de trabajar bajo comandos que responden a intereses ajenos, horarios poco flexibles, y realizar tareas que no siempre son de tu interés?
¡La economía gig viene a tu rescate!
El trabajo gig ofrece soluciones a los problemas actuales, como una nueva opción de seguir sobreviviendo a la crisis financiera que no parece tener fin, pero también abre las puertas a muchos otros obstáculos financieros y legales. Por ello sale a la luz la siguiente pregunta: ¿es la economía gig un cambio de estructura o solo una medida de contingencia? ¡Deja tus comentarios!