
¿Pueden las personas humanas ser veganas desde la infancia? Esta es una pregunta que muchas personas se realizan con preocupación, debido a toda la desinformación que existe alrededor de este estilo de vida. Pero la respuesta de la comunidad científica es firme: sí, el veganismo es viable en todas las etapas de la vida.
Tanto la Academia Americana de Pediatría (AAP), la Academia Americana de Nutrición y Dietética, la Asociación Dietética Británica, el Comité de Médicos para la Medicina Responsable (PCRM, por sus siglas en inglés) y otros múltiples organismos de profesionales en la nutrición en el mundo son claros en su posición acerca de las dietas vegetarianas o basadas en plantas, afirman que “una dieta basada en plantas, bien planeada y balanceada, es apropiada para cumplir las necesidades nutricionales de todas las etapas de la vida, incluidos el embarazo, la lactancia, la infancia y la adolescencia”.
Al respecto de la alimentación de las infancias, la Licenciada en Nutrición Elisa Cervantes expresa que “al estar en pleno desarrollo es muy importante que se garanticen las necesidades energéticas y evitar cualquier carencia de nutrientes que pueda mermar no solo su crecimiento, sino también su desarrollo neurológico, por lo que se hace necesario que la dieta sea variada y equilibrada a fin de cubrir los requerimientos de macro (proteínas, carbohidratos y grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales).”
Al ser responsable de la alimentación de los infantes y decidir hacerlos partícipes de la no violencia hacia los animales, se deben aprender algunos aspectos básicos de nutrición para asegurar su bienestar, aunque este hecho no difiere de lo que debe hacer cualquier persona adulta que quiera llevar una vida saludable.
De hecho, la alimentación a base de plantas, llevada de manera balanceada está asociada con múltiples beneficios como menor incidencia de sobrepeso en la infancia y adolescencia, y las enfermedades crónicas que ello conlleva como diabetes, enfermedades cardíacas e hipertensión.
Además del reforzamiento del sistema inmunológico, también se asocia a la alimentación a base de plantas con la protección de la salud neurológica, debido al alto consumo de antioxidantes y omegas.
Una mejor salud digestiva y menor inflamación, beneficios que promueven la longevidad.
Por lo general, las infancias que adoptan este patrón alimentario desde edades tempranas, tienden a ser más conscientes de la salud y a vivir estilos de vida más saludables desde la infancia hasta la edad adulta.
A partir de un año, las infancias deben adecuarse a la alimentación de la familia, es decir, deben comer lo mismo que la o las personas a cargo de su alimentación, solo que en porciones más pequeñas, por ello es importante que la familia lleve una alimentación balanceada y sobre todo rica en los nutrientes que requiere según la etapa de crecimiento en la que se encuentra.
La nutrióloga Elisa Cervantes nos comparte la siguiente tabla y los nutrientes esenciales para su crecimiento y peso adecuado:
Nutrientes foco según la edad y sus fuentes
Edad | Nutrientes Foco | Fuentes Vegetales |
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Bebé (0-2 años) | Hierro y grasas (omegas) | Verduras de hoja verde, leguminosas, cereales integrales y leche materna. |
Preescolares (2-6 años) | Calorías, zinc y vitamina A | Cereales integrales (avena, pan, pasta, quinoa, arroz) champiñones, zanahoria, frutas, semillas de calabaza. |
Escolares (7-11 años) | Proteína y fibra | Leguminosas (soya y sus derivados, frijol, lenteja, garbanzo, chícharo, cacahuate, habas), verduras de hoja verde y semillas. |
Algunos otros nutrientes esenciales para el correcto crecimiento de las infancias
Calcio: col rizada, brócoli y las crucíferas en general, vegetales de hojas verdes, leche de soya fortificada, tofu, amaranto, cereales fortificados como el trigo, pastas, tortilla, etc.
Hierro: granos o leguminosas, tofu, frutos secos, col rizada, brócoli, panes y cereales fortificados, acompañados de una fuente de vitamina C.
Zinc: hummus, papas, nueces, cereales fortificados, semillas de calabacita amarilla (también conocida como auyama).
Vitamina D: cereales fortificados, sustitutos de la leche fortificados, hongos o setas y exposición solar por al menos 15 minutos al día.
Yodo: sal yodada, piña, acelga, ajo, remolacha, rábano, nabo, champiñón, col de bruselas, zanahoria, algas marinas, arándanos.
Omega 3: semillas como la almendra, nuez, cacahuate, ajonjolí, avena, semilla de girasol, semilla de calabaza, hemp, aguacate, semillas de chía, cremas de nueces y aceites vegetales (soya, aguacate, canola, oliva).
Alimentos que ayudan a mantener el peso adecuado en la infancia
Refrigerios ricos en calorías: pan tostado con crema de cacahuate, almendra o avellana, o pan de barra tostado con aguacate o semillas de hemp, galletas de avena con chispas de chocolate, avena cocida con manzana o granola.
Aguacate: guacamole o hasta un helado a base de aguacate.
Tofu: salteado, revuelto como desayuno, en sushi, en yogurt, en crema, licuados o postres.
Nueces: crema de almendras, mix de cacahuates, como topping de algún postre, en granola.
Empezar con el pie derecho
Para iniciar el cambio de alimentación a una a base de plantas, es importante acudir con profesionales de la salud que tengan experiencia en dietas veganas y de preferencia que lleven esta misma alimentación por sí mismos. Hoy en día se puede acceder a consultas nutricionales presenciales y en línea que son igual de efectivas.
Además, gracias a las redes sociales como Facebook y Telegram, se pueden encontrar grupos de apoyo en la comunidad vegana que hacen más fácil la transición, al tener consejos, tips y conocimiento previo sobre dónde comprar ciertos ingredientes al mejor precio, recetas saludables veganas para infancias, etcétera.
En el caso de Playa del Carmen, Casa Animal cuenta con un consultorio de nutrición donde actualmente la nutrióloga Elisa Cervantes brinda consultoría y asesoría nutricional basada en plantas, además de clases de cocina vegana para personas no veganas sin ningún costo.